La recaudación de la Zona Azul se reparte entre la operadora/concesionaria y el ayuntamiento, en proporciones definidas por el contrato de concesión de cada ciudad. No existe un estándar único nacional [1].
Reparto típico de la recaudación
| Destino | Porcentaje típico | Uso |
|---|---|---|
| Operadora (costos operativos) | 40-60% | Tecnología, mantenimiento, personal, fiscalización |
| Ayuntamiento (ingresos municipales) | 30-50% | Movilidad urbana, señalización, transporte público |
| Fondo de tránsito | 5-15% | Educación vial, campañas de seguridad |
| Inversiones obligatorias | Variable | Modernización del sistema, ampliación de plazas |
Qué hace la operadora con su parte
La porción de la operadora cubre costos reales de operación:
- Tecnología: Vehículos OCR, servidores, apps, mantenimiento de parquímetros
- Personal: Agentes de campo, soporte al usuario, equipo técnico
- Infraestructura: Señalización, pintura de plazas, mantenimiento
- Inversiones: Modernización continua del sistema
Qué hace el ayuntamiento con su parte
Los ingresos municipales provenientes de la Zona Azul suelen estar vinculados a:
- Movilidad urbana: Ciclovías, aceras, transporte público
- Señalización vial: Mantenimiento e instalación de placas y semáforos
- Educación vial: Campañas de concienciación
- Infraestructura: Mejora de vías y accesibilidad
La transparencia varía según la ciudad. Los municipios que operan con tecnología moderna (como el ecosistema Areatec) cuentan con paneles de gestión que permiten seguir la recaudación en tiempo real [2].